Especial, relajado y con una belleza que está en los detalles.
Su silueta amplia cae con muchísimo movimiento y resulta comodísima, sin ceñir ni marcar. La parte superior está trabajada con delicadas jaretas verticales, que estilizan visualmente y dan paso a una falda con gran amplitud. El cuello camisero y la pequeña botonadura delantera aportan ese contrapunto más estructurado.
Nos encanta especialmente su color, un topo entre tierra y oliva, salpicado por sutiles dibujos y matices que aparecen sobre el tejido sin resultar excesivos. De esos estampados que cuanto más miras, más detalles descubres.
Perfecto solo, dejando que todo el protagonismo recaiga en su volumen, o combinado con pantalones amplios debajo para conseguir ese juego de capas tan personal y tan Colette.
100% Seda